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¡Vive Fernán Caballero!

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ORIGEN

El nombre de Fernán Caballero se atribuye al reconquistador y primer señor de él, cuya versión se escribía a principios del siglo XIV como Ferrant Cavallero. Aunque sus antecedentes más lejanos hay que buscarlo en alguno de los muchos castillejos o castellares prerromanos que existían por la región.

La vía romana de Toledo a Córdoba se sitúa en la parte oriental del término, cruzando el río Guadiana frente a Calatrava La Vieja, siguiendo el Camino Hurtado. Al ser abandonada esta antigua ruta por la que siguieron los nuevos Caminos Reales cristianos, éstos cruzaron el municipio de Fernán Caballero con dos de sus trayectorias, la de Toledo a Córdoba que pasa por el mismo pueblo en su tramo entre Malagón y Peralvillo, y la desviación hacia Granada que discurre por el extremo oriental para cruzar el río Guadiana por el paso que utilizaba la vía romana hacia Carrión de Calatrava.

No se tiene constancia de ningún otro dato histórico de esta población hasta la Reconquista en el siglo XII, que es cuando se supone la existencia de un núcleo que fue el que dio nombre al pueblo, apareciendo como una aldea levantada dentro de los términos fijados al Castillo de Malagón.

 En el año 1217, el castillo de Calatrava la Vieja, centro de la Orden de Calatrava, queda totalmente abandonado y Fernán Caballero se va repoblando con gente de los alrededores de dicha fortaleza, por su situación ventajosa, al encontrarse en el camino real que unía Toledo con Andalucía.

La evolución histórica de este pueblo se puede analizar en dos etapas, la primera durante su pertenencia a la Orden, y la segunda al señorío de Malagón, a raíz de su venta al mariscal D. Antonio Ares Pardo.

Una de las primeras fuentes escritas donde aparece mencionada la localidad de Fernán Caballero es en la sentencia de Alfonso XI en 1329, por las que se le ordenaba al concejo de Villa Real la devolución de los pueblos que había usurpado durante varios años a la Orden de Calatrava: "... e del Turriello con todo su termino, e de Ferrant Caballero con todo su termino, e de Per Alviello con todo su termino, e de Celada con todo su termino, que son de Calatrava La Vieja".

Después de su separación del Castillo de Malagón fue agregada a la Mesa Maestral de Calatrava, donde alcanzó la categoría de villa con iglesia parroquial en el año 1482.

En 1577 se produce la desmembración y enajenación de la villa, ya que se incorporó a la corona para posteriormente ser vendido al señor de Malagón en 1578.

Para Hervás y Buendía, Fernán Caballero sería canjeada por la dehesa de Palomarejo, contigua al monte del Pardo, cercano a Madrid, que era de Doña Luisa de la Cerda, señora de Malagón. Pasando después a la corona y posteriormente, concediéndole en herencia esta villa a su hija Doña Guimar Pardo de Tavera.

a partir de entonces, la situación de Fernán Caballero dio un giro jurídico y administrativo, como lo demuestran Las Relaciones de Felipe II de 1578, donde se dice que dependía de la gobernación de Malagón, por lo que pudo perder su condición de villa independiente.

Esta nueva etapa estará caracterizada por los numerosos pleitos entre los habitantes y los nuevos señores. Esta villa se distinguió por su gran resistencia a perder su autonomía judicial y administrativa, incluso con acciones violentas y revueltas callejeras a mano armada, que hiberon de ser sofocadas por la fuerza.

Al morir Doña Guiomar y sucederle D. Diego Pardo Tavera, surgen dos pleitos, unos sobre la elección de todos los oficios y otro sobre el nombramiento de escribano. La sentencia del Consejo Real fue favorable al marqués de Malagón y le reconoció el derecho de nombrar todos los oficios; pero la conflictividad y tenacidad de Fernán Caballero fue tal, que el 19 de mayo del año 1635, consiguió comprar la jurisdicción de oficios a favor de la villa, que ejercía por permisión o tolerancia, y que llevaba consigo la facultad de elegir y nombrar los cargos, dejando sólo al señor de Malagón las apelaciones y conocimiento de agravios.

En las Relaciones Topográficas, firmadas en esta villa el día 14 de diciembre de 1578, se manifiesta que es de origen no muy antiguo, dependiendo de la gobernación de Malagón. Además, en ellas se menciona la existencia de dos molinos, el de Malvecino en el río Guadiana, que era de la Mesa Maestral, y otro de solo un rodezno situado en el río Bañuelos; contando, por otra parte, con una dehesa boyal y otra de pasto y monte del concejo. En 1826 se informa que esta villa, situada en el Camino de Madrid a Ciudad Real, tenía jurisdicción preventiva con los dos alcaldes ordinarios de Fuente El Fresno y Malagón, contando en estas fechas con 166 vecinos y 599 habitantes, parroquia y pósito.

 

LAS GUERRAS CARLISTAS

Fernán Caballero jugó un papel primordial en la guerra Carlista, seguramente por su situación estratégica, muy acorde para esta clase de guerras de guerrillas y disponer de varios caminos reales de enlace entre Toledo y la parte de Andalucía. En él se libraron fuertes y largas batallas. Se conoce que en 1837 las casas consistoriales y la iglesia de Nuestra Señora de Gracia fueron incendiadas.

 

LA DEVOCIÓN A SAN AGUSTÍN

Desde tiempos lejanos Fernán Caballero tenía gran devoción a San Agustín. Hay constancia histórica de que estas fiestas se celebraban anteriormente a 1578 para agradecer la intervención milagrosa del santo ante una plaga de langosta.

 

CECILIA BÖHL DE FABER Y FERNÁN CABALLERO

Hay dos versiones por las que se cree que la escritora Cecilia Böhl de Faber tomó como pseudónimo Fernán Caballero. Una de ellas señala que la escritora lo escogiera por ser lugar de paso entre Toledo y Córdoba y haberlo conocido en uno de sus numerosos viajes. Otra versión, habla de que es posible que tuviera conocimiento de ese pueblo a causa de un sangriento episodio en él ocurrido en tiempos de las guerras carlistas: un suceso o crimen pasional que tuvo lugar en la primera mitad del siglo XIX y que fue recogido con gran profusión por la prensa del momento, siendo por ello conocidos el suceso y el pueblo en toda España.

 

EL EMBALSE DE GASSET Y SU PRESA

El embalse de Gasset constituye una de las referencias de Fernán Caballero: económica, turística y natural.

Fernán Caballero, a finales del siglo XIX, tiene una población de unos 1284 habitantes. Su situación geográfica es estratégica gracias a sus dos importantes comunicaciones: carretera y vía de ferrocarril (estación de ferrocarril) que lo unen con Ciudad Real y con Madrid. Además, cerca del municipio, discurren dos ríos: el Bañuelos y el Becea.

Gran parte de la población se dedica a la agricultura, regando sus parcelas con pozos. El campo de Fernán Caballero cuenta con dos problemas. Por un lado, las condiciones climatológicas de la Mancha, con escasez de las aguas en primavera, las más necesarias para evitar las pérdidas de las cosechas, y por otro lado los inmensos destrozos que originan las crecidas del río Becea, que por la poca inclinación de su vega inundan extensiones considerables de terreno.

En los últimos años del siglo XIX y principios del siglo XX, D. Rafael Gasset y Chinchilla visita la provincia de Ciudad Real en diferentes períodos electorales. D. Macario Dorado, alcalde de Fernán Caballero, busca la amistad del ministro. Para ello lo invita a una cacería en la finca de Navalrosal, propiedad del entonces Alcalde. El Ministro acude gustoso y a raíz de ese encuentro y de visitas posteriores se consiguió la construcción de un embalse, para dotar de mayor zona regable a Fernán Caballero. Por lo que no sólo se construiría una presa, sino también un canal de regadío. La obra de embalse de Gasset se integró dentro del conocido Plan de Gasset. Los términos beneficiados no sólo serían los de Fernán Caballero, sino también los de Miguelturra, en total 3000 hectáreas de terreno.

La presa se dispone sobre el río Becea, que tiene régimen irregular, y se proyecta un canal de derivación desde el río Bañuelos, para aumentar las aportaciones. Se sitúa entre la Sierra de Navarredonda y los Cabezos. De ahí que el embalse se comenzara a llamar Pantano de Navarredonda, aunque ya en 1915 se le empezó a conocer como Embalse de Gasset. El terreno de esta cerrada se caracteriza porque en las partes altas aparecen calizas oscuras o cuarcitas, otras veces cubiertas por arcillas ferruginosas. Y en los valles se presentaba una capa, de más de tres metros de espesor, de arcilla impermeable. Los terrenos eran del Sr. Pinilla que no aguardó a la expropiación para ceder las tierras que se precisaban para el pantano. El expediente de expropiación de la Dehesa Pinilla la Vieja (propiedad del daimieleño don Federico Pinilla) comienza en 1902. Para esa fecha el señor había cedido sus tierras antes de que se las expropiase.

La presa del embalse tiene una longitud de 178 metros en la coronación y de 38 metros en la base correspondiente al cauce del río. La altura es 13 metros llegando el embalse a los 10,50 metros. El ancho uniforme de la coronación es 6,00 metros. El ancho máximo que corresponde a la base de la obra es 55,00 metros. El volumen de la presa es 35.783 metros cúbicos, mientras que el volumen del embalse inicial fue de 22.169.600 metros cúbicos.

Está formada por un macizo de tierra uniforme en todo el espesor, constituido por tierras arcillosas elegidas, calicastradas con lechada de cemento y fuertemente apisonadas. La base de los cimientos está defendida por un fuerte muro de mampostería hidráulica que penetra hasta el terreno firme impermeable y se desarrolla aguas arriba de una a otra ladera. El talud de aguas arriba está escalonado y defendido de las erosiones de las aguas por medio de revestimiento de mampostería y hormigón hidráulico, como en la presa de Montaubry. El de aguas abajo no tiene protección alguna y se compone de tres banquetas horizontales enlazadas por taludes de inclinación variable.

El Ingeniero autor del proyecto es D. Bernardo Granda y el proyecto fue terminado en 14 de septiembre de 1900. El proyecto inicial, cuyo presupuesto de obras ascendía a 1.303.100 pesetas, sufrió varias modificaciones introducidas por conveniencias de las obras.

Las obras comienzan el 27 de septiembre de 1900 y se terminan las obras en 1909, cerrándose las compuertas en 1911. Años más tardes, el 31 de mayo de 1915 se inaugura el canal de alimentación.

En 1984 la presa de Gasset fue objeto de una obra de recrecimiento para atender con mejor garantía al abastecimiento de Ciudad Real y su zona de influencia, así como a una pequeña superficie de regadío (casi 1.000 ha, aunque actualmente atiende unas 400), alcanzando hasta la cota 625,5 de máximo embalse que le otorgan una capacidad máxima de 41,7 hm3.

Recientemente se ha mejorado la estanqueidad del núcleo mediante una pantalla de bentonita-cemento.

Las irregulares aportaciones que recibe este embalse, acentuadas en los años noventa, hicieron necesaria su conexión con el de La Torre de Abraham.

 

BIBLIOGRAFÍA:
Apuntes para la historia de Fernán Caballero. Luis Dorado Bernal.
Viaje de Turismo Interior. Juan Gómez Castañeda.
Montes Norte. Un patrimonio por descubrir. Mª del Carmen Arcos Domínguez. Manuel Molina Cañadas.